"And even now, the Obama administration could have resorted to legal maneuvering to sidestep the debt ceiling, using any of several options. In ordinary circumstances, this might have been an extreme step. But faced with the reality of what is happening, namely raw extortion on the part of a party that, after all, only controls one house of Congress, it would have been totally justifiable." (Paul Krugman)
So basically Krugman wanted Obama to ignore the constitution, the federal REPUBLIC and the strict system of checks and balances instituted by the Founding Fathers to hold the EXPANSION of government at bay. One wonders why isn't Krugman living in Venezuela, given his preferences on presidential prerogatives. What puzzles me the most however, is some people's blind ignorance about the very nature and reason of this system's ways. It is not by mistake that such a thing could come to pass, but it is an intrinsic feature, it was meant to happen, BY DESIGN.
The system has, nevertheless, undoubtedly failed; as nowadays a REDUCTION OF THE INCREASE in FUTURE (PLANNED) government expansion and usurpation of the private citizen's sphere of action (liberty) is called by socialists such as Krugman a "defeat". So basically, Americans are no longer fighting over more or less government, but over more government or a lot more government. America is now fighting in Socialist's ground. Perpetual expansion of government prerogatives is now a given.
Of course, all of this was already known. In spite of Krugman's anti-libertarian rhetoric, no side wants a cut at all. Bush expanded government spending like no president before him, except maybe Roosevelt. Even the so-called minimal-government Reagan oversaw tremendous expansion of government, but was only called for what he was by a few clear minds such as Rothbard, effectively instituting himself as a patron saint of a set of ideas he never applied. It is only the nature of the spending which is at play now.
But the problem is even deeper, socialists such as Krugman have managed to shift language in such perverted ways that now eliminating taxes is consider an “expense”. That is, citizen’s money belongs by default to the government and when it chooses to plunder a bit less, it is a “expense”!
Essentially, the US's political system has become a duopolistic game of whom takes the larger part of the loot stolen from American citizens year after year. With some honorable exceptions, everyone in Washington is there simply to loot and plunder. The system has become so utterly corrupt that lobbyists spending millions influencing legislation have become accepted like a natural component of law making. This is certainly not what Jefferson envisioned for a republic. Long gone is America's golden age when Jeffersonians stood up in defense of liberty in front of the imperialistic big(central)-banking war-monger Hamiltonians. Central banking and debt as a way of life seemed defeated at one point, but we forgot that "Eternal vigilance is the price of liberty." Now America has two Hamiltonian parties and no Jeffersonian one. The Tea Party is not to be trusted to a full extend either. Alone stands Ron Paul defending the great tradition of Classical Liberalism, Republicanism and Constitucionalism that inspired The Founders. The cause seems lost yet again.
No more concession can be made. Liberty's defenders stood aside too many times thinking that any change towards government omnipotence could latter be reversed, but history has taught us a single thing: once especial interests and the parasitic political class living at the expense of the taxpayer gain a foot of ground in their battle against civility, they will not give it back easily. Today, liberty has lost yet another battle.
lunes, 1 de agosto de 2011
martes, 15 de marzo de 2011
Libres de Elegir
Con motivo de las extendidas protestas que el nuevo presupuesto para las universidades públicas ha generado cabe retomar la discusión sobre la libertad de elegir del venezolano y sus repercusiones sobre el tema de la educación superior.
¿Es el venezolano promedio libre de elegir su educación universitaria? Tomemos el caso de un aspirante a ingeniero en la UCAB. Para costear sus estudios universitarios en esa casa de estudios, un estudiante necesita de 14.335 Bolívares anuales. Con un salario mínimo de aproximadamente 1.200 Bolívares mensuales, consecuencia de décadas de mala dirección económica del país, de no recibir ayuda económica, la UCAB es una opción poco accesible para los venezolanos de pocos ingresos. Este es el mismo caso de la mayoría de las universidades privadas del país, cuyos costos oscilan alrededor de esta cifra.
Alguien podría decir “¡Pero existen universidades públicas y gratuitas!”, lo que nos conduce a la pregunta ¿Es este el mejor sistema posible para garantizar igualdad de oportunidades para el acceso a la educación superior? Para saberlo necesitamos investigar cuánto gasta el estado por cada alumno que estudia en una universidad pública. Analicemos el caso de la Universidad Simón Bolívar: de acuerdo a su página web, la USB alcanzó los 12.424 estudiantes en 2007. Con un presupuesto anual para 2009 de 318.739.547 Bolívares, un simple cálculo nos arroja la cifra de 25.655 Bolívares anuales por estudiante.
¡Con estos cálculos, muy rudimentarios por cierto, podemos llegar a la conclusión de que la USB gasta casi el doble de dinero por estudiante que la UCAB! Podemos esperar resultados muy similares para otras universidades públicas; después de todo, las instituciones del estado no son precisamente paragón de buena administración ¡Ni en nuestro país, ni en ningún otro!
Antes de que un lector grite espantado ante las posibles conclusiones de este razonamiento, podemos adelantar un tema de reflexión: ¿Qué pasaría si el estado dejará de subsidiar directamente a las universidades y comenzará a subsidiar los estudios de sus ciudadanos más pobres? Entonces los venezolanos verían que sus posibilidades de estudio se ampliarían de forma significativa: ya no estarían limitados a elegir entre aquellas propuestas que ofrece el estado, sino que también podrían elegir estudiar en una universidad privada, siendo su cuenta pagada a aquella con “Bouchers” que el estado proveería para uso exclusivo en educación (pensemos en “Cesta-tickets” educativos). Además de ampliar significativamente el rango de elección para la educación superior de los venezolanos de menores recursos, tendríamos una ventaja más: las universidades públicas tendrían que competir, por primera vez en la historia de Venezuela, en clara igualdad de condiciones ante sus alternativas privadas. Ante la competencia se verían obligadas a mejorar sus servicios, mejorar su administración, lo que enriquecería aun más la libertad de elegir del venezolano y traería una nueva era de calidad y oportunidades más iguales para nuestra educación.
¿Es el venezolano promedio libre de elegir su educación universitaria? Tomemos el caso de un aspirante a ingeniero en la UCAB. Para costear sus estudios universitarios en esa casa de estudios, un estudiante necesita de 14.335 Bolívares anuales. Con un salario mínimo de aproximadamente 1.200 Bolívares mensuales, consecuencia de décadas de mala dirección económica del país, de no recibir ayuda económica, la UCAB es una opción poco accesible para los venezolanos de pocos ingresos. Este es el mismo caso de la mayoría de las universidades privadas del país, cuyos costos oscilan alrededor de esta cifra.
Alguien podría decir “¡Pero existen universidades públicas y gratuitas!”, lo que nos conduce a la pregunta ¿Es este el mejor sistema posible para garantizar igualdad de oportunidades para el acceso a la educación superior? Para saberlo necesitamos investigar cuánto gasta el estado por cada alumno que estudia en una universidad pública. Analicemos el caso de la Universidad Simón Bolívar: de acuerdo a su página web, la USB alcanzó los 12.424 estudiantes en 2007. Con un presupuesto anual para 2009 de 318.739.547 Bolívares, un simple cálculo nos arroja la cifra de 25.655 Bolívares anuales por estudiante.
¡Con estos cálculos, muy rudimentarios por cierto, podemos llegar a la conclusión de que la USB gasta casi el doble de dinero por estudiante que la UCAB! Podemos esperar resultados muy similares para otras universidades públicas; después de todo, las instituciones del estado no son precisamente paragón de buena administración ¡Ni en nuestro país, ni en ningún otro!
Antes de que un lector grite espantado ante las posibles conclusiones de este razonamiento, podemos adelantar un tema de reflexión: ¿Qué pasaría si el estado dejará de subsidiar directamente a las universidades y comenzará a subsidiar los estudios de sus ciudadanos más pobres? Entonces los venezolanos verían que sus posibilidades de estudio se ampliarían de forma significativa: ya no estarían limitados a elegir entre aquellas propuestas que ofrece el estado, sino que también podrían elegir estudiar en una universidad privada, siendo su cuenta pagada a aquella con “Bouchers” que el estado proveería para uso exclusivo en educación (pensemos en “Cesta-tickets” educativos). Además de ampliar significativamente el rango de elección para la educación superior de los venezolanos de menores recursos, tendríamos una ventaja más: las universidades públicas tendrían que competir, por primera vez en la historia de Venezuela, en clara igualdad de condiciones ante sus alternativas privadas. Ante la competencia se verían obligadas a mejorar sus servicios, mejorar su administración, lo que enriquecería aun más la libertad de elegir del venezolano y traería una nueva era de calidad y oportunidades más iguales para nuestra educación.
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